Ejercicios de memoria y sus beneficios. La palabra memoria señala cualquier material o bien instrumento que deje guardar y recobrar información. De forma más limitada y concreta nos referimos a la memoria como la capacidad para rememorar o bien como la capacitad a través de la que se recuerda. Esta capacitad psíquica es vital y terminante para las personas, puesto que la conciencia que tienen de sí se fundamenta en buena medida en su capacidad para reconocer, en su habilidad para recordar su pasado y en el recuento de su vida.

Los ejercicios de memoria y su  utilidad

 

Más todavía, las personas recogen no solo experiencias personales, sino más bien un enorme bagaje de conocimientos adquiridos, guardados y útiles para vivir. Y si la inteligencia es una capacidad para actuar y solucionar la vida, el material que usa para efectuarlo está en gran medida en la memoria, la que por medio de esta senda de acción sobre el planeta se imprime en el medio y lo altera.

 

Un fallo común en lo referente a la memoria en la ciencia ficción, es tener en cuenta a partir generalmente de un traumatismo craneal, mas se le ve intelectualmente muy activo y eficiente estudiando estos misterios, algo que no ocurre puesto que las personas con amnesia están por norma general imposibilitadas de efectuar planes triunfantes que precisan de la memoria para forjarse. Los ejercicios de memoria pueden ayudar pero en casos severos pueden no tenerse resultados.

Es importante realizar ejercicios de memoria

 

El término más central de la memoria es el recuerdo, esto es la presencia en la psique de algo pasado, un ingrediente imprescindible para el pensamiento y otras actividades cognitivas

 

Entre esas facultades asociadas a la memoria y ejercicios de memoria,  añadiremos asimismo a la percepción, pues se fundamenta en el reconocimiento de los estímulos, una capacitad necesariamente dependiente del almacenamiento y restauración de información.

 

Otro tanto podríamos decir del aprendizaje, del arte para tocar un instrumento, de la solución de inconvenientes, la toma de resoluciones y por norma general del propio conocimiento.

 

Esto es de esta manera por el hecho de que muchos de los mecanismos precisos para conocer son exactamente los mismos que intervienen en la memoria y en los ejercicios de memoria: en los dos casos se adquiere nueva información a través de el aprendizaje, esta se guarda en algún género de huella que ocasionalmente se recobra con el recuerdo para ser empleada en otras operaciones mentales y comportamientos.

 

 

Por servirnos de un ejemplo, la definición sugiere que la memoria se comporta como una linterna mágica o bien una videograbadora interior a través de la que podemos comprobar y visualizar algo como conceptos, fotografías o bien imágenes de nuestro pasado guardadas en nuestro cerebro, una idea que asimismo es recreada de forma falsa por el cine cuando usa la técnica del memory flashback un género de recuerdo-analepsis en la que un protagonista recobra con toda precisión espaciotemporal un acontecimiento de su pasado, aun desde cierto punto de vista fuera de sí, para retornar al momento preciso en el que empezó el flashback. Para reforzarla, son recomendables los ejercicios de memoria.

 

 

Es interesante observar que la técnica de flashback memory ha evolucionado desde los tiempos de la ciudad de Casablanca a una restauración mucho menos clara y substancial, como se puede ver en Bourne Supremacy del año dos mil cuatro, dirigida por Paul Greengrass en la que Jason Bourne (Matt Damon), exagente de la CIA tiene una amnesia reaccionaria y también procura cuatro recobrar su identidad.

 

Para conseguir un mejor comprensión de la memoria precisamos una definición más operativa y va a ser ventajoso ofrecerla ahora y con esto poder avanzar en la materia. Conforme al paradigma dominante de las ciencias cognitivas que toma al procesamiento y representación de información como el fenómeno más propio de la psique.  Los ejercicios de memoria consiguen buenos resultados.

La información recordable se produce de una fuente que podemos concebir como un estímulo o bien una experiencia. La palabra estímulo remite a señales provenientes del planeta o bien del propio cuerpo, mas puede acontecer que el origen de una información sea asimismo la propia psique, como ocurre cuando recordamos sueños, argumentos o bien fantasías.

 

Sin embargo la información recordable no solo se compone de señales electromagnéticas o bien electroquímicas, sino se edifica como un sistema organizado de rastros y pistas las que están por último codificadas en forma de acontecimientos mentales que llamamos experiencias.

Ejercitar la memoria con ejercicios de memoria adecuados

 

 

Es precisamente por esto que esporádicamente utilizamos la palabra experiencia como homónimo de experiencia, con el beneficio auxiliar de que la experiencia sugiere de forma más apropiada un acto necesariamente activo más que un acontecimiento pasivo. El segundo elemento de la experiencia es que es siempre y en todo momento sobre algo, que tiene contenido en el sentido de señal, significado o bien mensaje.

Según la edad del individuo, son recomendables diferentes ejercicios de memoria

 

Este contenido de la experiencia es exactamente la información que se guarda a través de el aprendizaje, se recobra, con mayor o bien menor lealtad, a través de el recuerdo, o bien se olvida.

 

De este modo la memoria desde su fuente se nos revela como un acto típicamente mental, puesto que la experiencia es sobre algo. Más todavía, la experiencia, como fuente de la memoria, es por último un acto de conocimiento puesto que muy frecuentemente charlamos de la experiencia no solo como una experiencia sino más bien asimismo como una forma de conocimiento derivado de la observación, la enseñanza o bien la práctica que da una habilidad para hacer algo. Los ejercicios de memoria pueden ayudarnos.

 

La experiencia en su sentido más extenso es el conocimiento de la vida adquirido por la experiencia y corregimos de esta manera el viejo aserto de Aristóteles en el sentido de que no solo la experiencia da origen a la memoria, sino más bien al contrario “gracias a la memoria se da en los hombres lo que llamamos experiencia” en el sentido de conocimiento útil amontonado.

 

Aristóteles afirma este renombrado aserto en la primera sección de la Metafísica sobre la naturaleza de la ciencia y la experiencia. Cobramos de esta manera una noción nada linear de la experiencia y de la conciencia como fuente y fruto de la memoria. La seis experiencia no se reduce entonces a la captación de un objeto, como puede ser un águila volando en el cielo, sino se edifica por todo el conocimiento anterior en el que el conocimiento y la memoria anteriores de águilas, cielos, espacios, perspectivas y demás elementos dejan en conjunto el surgimiento de la experiencia.  Los ejercicios de memoria  contribuyen a una buena  calidad de esta.

 

Así, apostillamos a la conciencia como una capacidad de sentir y caer en la cuenta en relación angosta a la atención y a la experiencia como el contenido de una representación mental en relación angosta a la memoria.

 

No es exactamente lo mismo el rememorar o olvidar un acontecimiento de nuestra vida pasada, lo que sucede en muchas ocasiones de forma automática, que el cambio del comportamiento a consecuencia de la práctica o bien de la instrucción. Las 2 son formas de aprendizaje, mas de clase bastante diferente. En la primera forma, un solo acontecimiento basta para establecer una huella recordable y es el conjunto de esas huellas lo que llega a formar nuestra biografía subjetiva, algo que se ha llamado memoria episódica.

¿Podemos ayudar a nuestra memoria con ejercicios de memoria?

 

De hecho, tratándose de guardar datos y conocimientos sistematizados se configura la memoria semántica y tratándose de la adquisición de habilidad, habilidad y arte charlamos de memoria operativa.

 

Una forma fácil de revisar esto es pedir a una persona que describa como se amarra las agujetas, algo que efectúa con prontitud y habilidad. Por norma general la persona halla bastante difícil efectuar una descripción de siete de qué forma lo hace y debe recurrir a la imaginación y todavía desplazar las manos para rememorar la serie de movimientos que sin meditar realiza para atarse un zapato.

 

Además del advenimiento de los modelos de codificación de la información en los distintos sistemas cognitivos, la noción de aprendizaje ha sido de capital relevancia ser un mecanismo mesurable y formar un paradigma esencial de la investigación científica. Generalmente concebimos al aprendizaje como el cambio durable de un organismo como contestación a la reiteración o bien a la práctica y atribuimos con razón una predominancia al sistema inquieto para explicar ese cambio.  Estos ejercicios de memoria se convierten en rutinas y hábitos.

 

No obstante el aprendizaje es un fenómeno biológico principal que se presenta en prácticamente todas las formas de vida. Por servirnos de un ejemplo, la manera más elemental de aprendizaje es la adaptación, la minoración de la contestación ante la reiteración del estímulo, una capacidad esencial de la materia viva puesto que está ligada a la adaptación.

 

Ahora bien, a fin de que se establezca un cambio más permanente en el organismo y en su comportamiento en referencia al estímulo debe acontecer otro fenómeno más complejo de asociación entre un estímulo y una contestación.

 

Los trabajos vanguardistas de Edward Thorndike (mil ochocientos setenta y cuatro-mil novecientos cuarenta y nueve), quien fue acólito de William James, descubrieron en animales los ocho mecanismos de integración de información para solucionar un laberinto y establecieron las conexiones de estímulos y contestaciones.

 

Años después, B. F. Skinner (mil novecientos cuatro-mil novecientos noventa), el sicólogo conductista de Harvard, siguiendo la senda teorética y experimental de Pavlov y de Throndike, estableció otra forma de condicionamiento más compleja a la que llamó condicionamiento operante.

 

En un caso así el organismo ciertamente actúa o bien opera sobre el medio para percibir una consecuencia, como sería el apretar una palanca para percibir agua o bien comida o bien para eludir un choque eléctrico. En un caso así, primero es la conducta motora y después esta puede ser reforzada a través de un premio o bien inhibida a través de un castigo.

Ejercicios de memoria para ancianos

 

Skinner procuró extender este descubrimiento al comportamiento humano al suponer que entre todas y cada una de las conductas posibles los organismos escogen aquellas que les son ventajosas o bien agradables y evitan las que les son perjudiciales o bien aversivas. La conducta humana sería el producto de reforzamientos sean negativos o bien positivos.

 

 

En los paradigmas del condicionamiento se estudia de manera sistemática la asociación entre un estímulo y una contestación, lo que es una técnica precisa para valorarlo. No obstante este género de estudios por sí solos no detallan de qué forma se codifica y se incorpora la información aprendida. A este respecto hay 2 sendas de abordaje, una conductual-cognitiva y otra neurofisológica.

 

Se han generado desde otrora una serie de técnicas y conocimientos en referencia a los mecanismos de integración de la información.

 

Esta clase de ensayos cognitivos no hace sino más bien confirmar y extender lo que la vieja mnemotécnica había establecido de forma experimental, o sea los múltiples procedimientos que asocian ideas, esquemas o bien ejercicios a contenidos de información para facilitar su retención.

 

Un caso habitual es el rememorar las vitaminas liposolubles A, D, K, Y también a través de la oración “A-Divina-Kien-Es”.

Ejercicios de memoria para niños

 

Pese a que a lo largo de un largo periodo se estimó que esta integración se amontona linealmente de forma suave, las investigaciones recientes han mostrado que padece ganancias ásperas o bien brincos de integración, algo como entendimientos súbitos que acrecientan el aprendizaje escalonadamente y que cambian mucho entre individuos (ocho).

 

Es probable a que esto se deba al concurso de las distintas actividades mentales que intervienen y que se combinan de formas bastante difíciles de pronosticar para asegurar el aprendizaje. Se ha reiterado a través de múltiples ensayos el hecho de que otras funciones mentales como la atención, la emoción o bien el stress tienen una relación angosta y compleja con la adquisición de información.

Los mejores ejercicios de memoria

 

De nuevo verificamos que las diferentes facultades y procesos mentales se acoplan para hacer una labor como sería en este inciso la consolidación de la información. Entre estas capacidades, es imprescindible resaltar la relevancia de la atención y de la emoción en la integración de la información a la memoria puesto que los mecanismos de la atención de forma automática escogen de entre los estímulos aquellos que requieren procesamiento ulterior y se despreocupan del resto, una forma prematura de olvido.

 

En una segunda fase, si los estímulos prosiguen siendo relevantes y también interesantes, de forma deliberada les prestamos atención en distintos grados hasta la inmersión total en el objeto, el estado ideal para el aprendizaje cuando las zonas del cerebro implicadas en la atención se engastan con las implicadas en el almacén de la información (nueve). Otros estados fisiológicos y mentales relacionados con fuerza con el proceso de consolidación son el sueño y la emoción.

 

Se ha probado particularmente que la fase de sueño de movimientos oculares veloces en la que ocurren los ensueños facilita o bien aun se requiere para la consolidación del aprendizaje. Es muy probable que esto ocurra en relación angosta al hecho de que a lo largo del sueño MOR ocurre un incremento notable en la síntesis de proteínas cerebrales, como vamos a ver pronto

 

Múltiples estudiosos mexicanos, en espacial René diez Drucker Colín y sus asociados, han aportado conocimiento substancial sobre la relación entre sueño y memoria (diez). En el aprendizaje distinguimos 2 acciones derivadas de la experiencia, una sucede dentro del organismo y otra se manifiesta en su acción externa. En la investigación sobre el aprendizaje, la primera se infiere de la segunda que está a la vista del observador.

 

Resulta conveniente hacer una distinción final entre el aprendizaje individual y el social, este último con distintas modalidades. El aprendizaje individual es el ajuste de conducta que hace un individuo desde una información que adquirió por sí solo. El caso más habitual es la adquisición de habilidad en el movimiento.

Ejercicios de memoria para cuidadores

 

El aprendizaje social ocurre cuando el ajuste conductual sucede cuando el individuo observa a otro. El aprendizaje social puede cambiar desde la imitación del movimiento del otro en un enjambre, hasta el ajuste del comportamiento en una pareja de baile, la imitación cuando el aprendizaje sucede por la observación del resultado de una acción en otro y su ensayo por sí mismo.

 

En el caso de la enseñanza, aparece un instructor y un practicante de una información que el primero tiene y el segundo carece a través de alguna técnica de transmisión, un acontecimiento particularmente humano. No es preciso decir que la imitación y la enseñanza han sido vitales en la evolución de los homínidos. Almacenamiento de la información Con independencia de la forma como se afianza la información, uno de los episodios más fascinantes de la investigación de la memoria se refiere a las distintas patentizas y teorías de de qué forma se forma el almacén.

 

Se supone desde hace centurias que debe existir una huella, una traza de la información procesada anteriormente a la que resulte posible retornar a través de la recolección o bien el recuerdo.

 

En este punto particularmente el inconveniente psique-cuerpo adquiere una expresión experimental muy precisa, puesto que se supone que esa huella ha de ser de clase física, esto es, que debe grabarse de alguna forma en el cuerpo y particularmente en el cerebro.

 

Uno de ellos once cuestiona sobre qué capacidad tiene el almacén, otro sobre de qué manera está organizado y un tercero exactamente en qué consiste la huella física de un recuerdo. En la historia de la investigación sobre la memoria, una de las primeras preguntas abordada experimentalmente es la capacidad del sistema de la memoria. En este inciso, ya desde los tiempos de William James (mil ochocientos cuarenta y dos-mil novecientos diez) a fines del siglo XIX se distinguían 2 guardes de memoria, uno de corta y otro de larga duración.

 

Hoy día se establece que el almacén de corto plazo, como el que empleamos al memorizar efímeramente un número de teléfono para marcarlo, es de cinco a diez ítems.

 

Más que refererir ensayos particulares merece la pena mentar el curioso paralelismo entre un cuento de Jorge Luis Borges llamado “Funes el memorioso” y un caso clínico referido de hipermnesia por el conocido neuropsicólogo soviético Alexander Luria (mil novecientos dos-mil novecientos setenta y siete). Y aunque Borges ideó un personaje inútil de olvidar y que retenía toda la información vivida, Luria narró el caso de “S” exactamente con esa anomalía cognitiva.

 

Merece la pena mentar que, con el ánimo de lograr un récord Guinness, el indú Rajan Mahadevan recitó de memoria treinta y uno con ochocientos once decimales del número pí (3.1416…) por 3horas y cuarenta y nueve minutos sucesivos sin cometer ningún fallo. Fue rebasado en mil novecientos ochenta y siete por el nipón Hideaki Tomoyoni quien memorizó cuarenta con cero dígitos.

Ejercicios de memoria para toda la familia

La memoria se ordena de forma afín al sistema para instalar una biblioteca lo que vuelve posible localizar un libro particular entre otros muchos miles, en un caso así un recuerdo concreto en el sorprendente lapso de milisegundos en el que ocurre. Si bien útil, el símil es imperfecto puesto que en todo caso la memoria sería como una biblioteca en renovación incesante, no solo de ítems sino más bien de criterios de almacenaje.

 

En todo caso el depósito de información se efectúa a través de la clasificación siguiendo un orden particular conforme las doce peculiaridades comunes de los ítems

 

La noción de campo semántico ha resultado realmente útil para entender mejor no solo la manera de almacenaje, sino más bien asimismo la adquisición, puesto que los ítems se guardan en conexión con otros anteriormente depositados y dependen de la historia del sistema. De igual forma se sabe que la restauración de un ítem es más veloz y eficaz si se ha empleado últimamente un término del mismo campo semántico.

 

Se sabe asimismo que el aprendizaje de un ítem particularmente y su almacén es dependiente del contexto y que la “fuerza” del ítem en concepto de la sencillez, viveza y persistencia del recuerdo es mayor cuanto mayor sea el número de asociaciones que establezca.

 

Indudablemente podemos evocar imágenes precisas a lo largo de décadas, todavía sin precisar nombrarlas, mas hasta hace poco no se conocía la lealtad o bien la capacidad de este almacén. Últimamente el conjunto de ciencias cerebrales y cognitivas del MIT examinó esta cuestión mostrándole a catorce sujetos voluntarios dos mil quinientos imágenes de objetos a razón de tres imágenes por segundo a lo largo de cincuenta y cinco horas.

 

Las imágenes aparecían en pares de objetos diferentes (una taza y un plato, por servirnos de un ejemplo), 2 objetos de exactamente la misma categoría (2 tazas diferentes) o bien un solo objeto en 2 situaciones (exactamente la misma taza llena y a medio completar).

 

La lealtad del recuerdo fue extraordinaria: noventa y dos por ciento para las comparaciones simples, ochenta y ocho por ciento para las medias y ochenta y siete por ciento para las bastante difíciles (doce). De este modo podemos aseverar que la memoria visual humana tiene una capacidad de almacenaje masiva y sumamente precisa para el detalle.

 

En busca del engrama Se ha repetido que la memoria es el Beato Grial de la neurociencia (trece). En efecto, la neurociencia se ha abocado por décadas a intentar identificar el engrama, es decir la huella cerebral de un ítem particular de información guardada con el aprendizaje y recuperada con el recuerdo.

 

De esta manera, desde el vanguardista de esta investigación, el sicólogo Karl Lashley (mil ochocientos noventa-mil novecientos cincuenta y ocho), el interrogante clave para la neurociencia cognitiva de la memoria ha sido y prosigue siendo la siguiente: ¿qué es y dónde se encuentra el engrama? “En busca del engrama” es exactamente el título del libro tradicional de Lashley. Puede leerse la historia inicial de la busca en Hydén (catorce) y la más reciente en Kandel .

 

El término y su sentido fueron sugeridos por el biólogo naturalista alemán Richard Semon (mil ochocientos cincuenta y nueve-mil novecientos dieciocho) tomando del heleno la idea de una letra (gramma) que se escribe en el cerebro. Conforme el que cada acto mental debe corresponder con un proceso neurológico y de este modo concibió que mneme, es decir la memoria, debe tener un trazo que se registra o bien se graba en “la substancia irritable” del cerebro.

La salud del cerebro y los ejercicios de memoria

Si bien el libro inicial de Semon es bastante difícil de situar, sus ideas fueron revaloradas en dos mil uno por Daniel Schacter (dieciseis). A lo largo del tiempo han ocurrido múltiples teorías sobre la naturaleza del engrama y esto, aunado a una acumulación excepcional de ensayos relevantes mas meridianamente diferentes en enfoque y nivel de análisis, ha producido cierta confusión en el campo de su estudio.

 

No obstante actualmente es posible aclarar que se han producido diferentes teorías y producido abundantes ensayos que generalmente inciden sobre un nivel concreto de la jerarquía del sistema neuropsicológico. La idea de una organización piramidal de niveles anatomo-funcionales en el cerebro ha sido expuesta últimamente (tres, diecisiete) y los niveles propuestos son: molecular, celular, intercelular, modular, orgánico y organísmico.

 

Para una revisión más extensa de la investigación sobre el engrama véase a Díaz (dieciocho) y más últimamente a Squire y Kandel (diecinueve) y a Kandel (quince). A nivel molecular, en el que debemos estimar de forma señalada a los compuestos químicos del cerebro implicados en la transmisión de la información inquieta, como son los neurotransmisores y los receptores, se ha probado que el aprendizaje altera los niveles, la liberación o bien el repuesto de neurotransmisores y neuromoduladores, una modificación cuantitativa de la función inquieta. Ciertos neurotransmisores semejan estar muy implicados en la memoria, como es el caso de la acetilcolina.

 

Una parte de la patentiza es que los medicamentos que bloquean la transmisión colinérgica generan una minoración esencial en múltiples funciones mnemónicas, como la escopolamina, el alcaloide sicoactivo de plantas solanáceas que inducen amnesia y desvarío como el toloache mexicano y la mandrágora europea. Al contrario, ciertos medicamentos que favorecen la transmisión colinérgica, como los inhibidores de la acetilcolinesterasa que previenen la destrucción de la acetilcolina o bien los predecesores de esta amina son útiles en trastornos de la memoria como el Alzheimer.

 

 

Por su parte, la síntesis de proteínas depende de los mecanismos de expresión genética desde el ADN y que utilizan al ARN como mensajero. Últimamente se ha demostrado que determinados tratamientos quince químicos que afectan la expresión genética para la síntesis de proteínas activan el aprendizaje en roedores, todavía cuando estos presenten deficiencias genéticas de memoria (veinte).

 

Uno de los objetivos de la investigación epigenética es conseguir localizar un tratamiento que haga reversibles las lesiones cognitivas de sufrimientos como el Alzheimer. Esta clase de investigación abre las puertas para hacer como es lógico posible la trama de la película de neurociencia ficción Charly en la que una substancia revierte un difiero mental hasta la genialidad, si bien de forma trágicamente reversible y fugaz.

Como colaborar con nuestro cerebro  con ejercicios de memoria

 

La película, dirigida en mil novecientos sesenta y ocho por Ralph Nelson se fundamentaba en el cuento “Flowers for Algernon” de Daniel Keyes, quien efectuó el guion al lado de Stirling Silliphant. A nivel celular se han dilucidado diferentes mecanismos plásticos de las neuronas que son precisos a fin de que ocurra la memoria. La hipótesis más vieja y que ha sido adecuadamente comprobada fue del gran vanguardista de la neurociencia moderna Santiago Ramón y Cajal quien especuló genialmente en el siglo XIX que los recuerdos se deberían al fortalecimiento de las uniones que había descubierto entre las neuronas y que fueron llamadas sinapsis por Hables Sherrington.

 

Generalmente se acredita al sicólogo canadiense Donnald Hebb como el originario de esta hipótesis y efectivamente la realizó de forma más detallada en mil novecientos cuarenta y nueve. Hay cuando menos 2 géneros de patentizas experimentales en favor de esta hipótesis de fortalecimiento de determinadas sinapsis a lo largo del aprendizaje. El primero se ejemplariza con el fenomenal trabajo en la Universidad Columbia del siquiatra nortemaricano de origen vienés Eric Kandel y que le mereció el premio Nóbel en el año dos mil.

 

El empleo de organismos simples para examinar comportamientos complejos ha sido esencial para el progreso de la neurofisiología y en un caso así la liebre de mar aclaró ciertos de los mecanismos íntimos de esa facilitación.

 

Por poner un ejemplo, la memoria en un corto plazo que evoca un estímulo enclenque depende de la entrada de calcio y de la sucesiva liberación del transmisor, en la medida en que la memoria en un largo plazo evocada por un estímulo más potente aumenta y robustece determinados acontecimientos moleculares blog post-sinápticos. El cambio plástico del aprendizaje no se restringe al fortalecimiento o bien facilitación de determinadas sinapsis, sino más bien a la proliferación de nuevas conexiones entre neuronas.

 

Existe un enorme cúmulo de patentiza de sinaptogénesis asociada a la adquisición de dieciseis información, aun en tiempo real, de tal forma que puede asegurarse que con la lectura de estas líneas ocurren nuevas sinapsis en el cerebro del lector, de manera especial si los conceptos, como se pretende, serán recordados. Más todavía, desde patentizas logradas por el estudioso argentino Fernando Nottebohm en la Universidad Rockefeller en pájaros adultos que generan nuevas neuronas cada estación de apareamiento para cantar, se ha abierto la fenomenal posibilidad de neurogénesis en contestación al adiestramiento o bien al aprendizaje.

 

Existen ya ciertas patentizas que esto ocurre de manera especial a lo largo de la potenciación en un largo plazo, un modelo de memoria conforme el que la estimulación repetida de determinadas células del hipocampo genera en sus vías una potenciación funcional según parece permanente.

 

Al charlar de conexiones sinápticas reforzadas nos ubicamos ya en el nivel intercelular de análisis cerebral, si bien este sería el más elemental, puesto que este nivel tiene su mejor expresión anatómica y funcional en los conjuntos de conexiones y en las redes neuronales.

 

 

Este género de modularidad o bien ubicación inquieta de ítems de la memoria no es totalmente acertado y depende del tipo de información procesada y guardada.

 

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