Yoyo, el juguete favorito de los niños de antaño y los niños de ahora, tiene una gran historia que vamos a contaros.

La historia del Yoyo comienza con ciertos autores piensan que el origen data del mil a. C si bien no tenemos datos reales que lo testimonien, si que sabemos que el yoyo chino o bien diabolo estaba bastante extendido. Los lingüistas si piensan que el término yoyo procede de China y es cada vez menos extendida la idea de que proceda del filipino, más en concreto de una lengua llamada Tagalog.

¿Buscas niñeras? Encuéntralas aquí

 

Si bien se piensa que el yoyo es originario de China, la primera referencia histórica aparece en Grecia sobre el quinientos a.c.

 

Estos viejos juguetes estaban efectuados en madera, metal o bien discos de terracota pintada y recibían el nombre de discos (del gr. diskos). Era costumbre, en el momento en que un pequeño pasaba a la adolescencia, entregar como ofrenda estos juguetes a determinados dioses, como paso a la madurez.

El yoyo, el juguete para niños y mayores

Debido a la naturaleza débil de los materiales (un género de arcilla o bien barro) eran utilizados más para este propósito más que para el simple juego. Una porcelana de esta temporada representa a un joven jugando con su -yo. Ciertas cerámicas con esta temática como ciertos discos de terracota se hallan en el Museo Arqueológico nacional de la ciudad de Atenas.

 

Asimismo hallamos dibujos en ciertos templos egipcios en los que se cree reconocer la figura de un yoyo. Registros históricos apuntan que en el siglo XVI cazadores filipinos se subían en los arboles y utilizando una piedra atada a una cuerda larga de unos 6 metros y entonces golpeaban a los animales para darles caza. Este arma, muy similar a nuestros yo-yos de hoy en día, podía ser recogida para regresar y lanzarse de nuevo.

 

Se consideraba este empleo como el autentico nacimiento del yoyo, mas hoy en día esta idea no tiene base histórica, además de esto el yoyo de piedra precisaría mucha energía para regresar a la mano. Mas esto nos hace opinar que desde su origen chino viajó hasta Grecia y asimismo hasta Filipinas, donde el yoyo es conocido por ser un popular juguete entre los pequeños a lo largo de un largo periodo de tiempo. La próxima mención histórica del yoyo aparece en una caja en la India del año mil setecientos sesenta y cinco.

yoyo

 

Esta pequeña caja pintada a mano representa la figura de una pequeña de ropajes colorados jugando con un -yo. En los próximos veinticinco años viajó desde Oriente hasta Europa, particularmente a Francia y Escocia donde fue acojido por la aristocracia. El juguete adoptó múltiples nombres, con lo que en determinados instantes se hace bien difícil proseguirle el indicio.

 

En Francia, una pintura de mil setecientos ochenta y nueve, representa al futuro rey Luis XVII con cuatro años de edad sosteniendo un yoyo.

 

L´emigrette es un termino francés para llamar a aquellos que debieron desamparar su país y que se empleó asimismo para referirse al -yo, como ese elemento que portaban consigo los infantes de las clases pudientes. De esta temporada es el término coblenz, referencia a la urbe donde muchos franceses llegaron en la temporada. Estos nombres reflejan la esencial conexión histórica entre el juguete y la Revolución Francesa.

 

El yoyo como aliviador de agobio es asimismo conocido por medio de la historia. Mientras que era un juguete de tendencia entre la nobleza francesa, se afirmaba que esos poco afortunados jugaban con sus l´emigrettes para reducir la tensión ya antes de concluir en la guillotina, a lo largo de los años ochenta del siglo XVIII, hay dibujos del General Lafayette y sus tropas jugando con el yoyo.

El yoyo el juguete milenario

 

El milenario juguete aparece en mil setecientos noventa y uno en la ciudad de París y se extiende por toda Francia, conocido con el nombre de “joujou d´Normandie” (juguete de Normandía). Ciertos piensan que este término es el origen del presente termino de yoyo. La relevancia del juguete se prosiguió reflejando en otros aspectos culturales como el músico Beaumarchais, en su obra “las bodas de Fígaro” en mil setecientos noventa y dos. Hay una escena en la que el inquieto Fígaro entra y calma su tensión no con el usual movimiento de sus manos, sino más bien jugando con su lémigrette.

 

Aun el dieciocho de Junio de mil ochocientos quince, en la conocida batalla de Waterloo, Napoleón y su ejército fueron vistos relajándose con sus -yos ya antes de la batalla. El yoyo viajó por toda Europa, desde el instante en que llegó a Escocia y Francia.

 

Los ingleses se referían al yoyo con el término francés bandalore, termino que se utilizaba para llamar a los dandis franceses. La popularidad del juguete en Inglaterra aparece después, en el año mil ochocientos sesenta y dos, cuando aparece una ilustración que muestra a 2 chicas jóvenes atemorizando a una mujer mayor con sus trucos.

 

La primera patentiza en los USA fue en mil ochocientos sesenta y seis cuando 2 hombres de Ohio recibieron la patente de un invento llamado “un improvisado bandalore”, que eran unos anillos de peso.

 

Posteriormente, un alemán llamado Hables Kirchof patentó y fabricó la “rueda que volvía”. Desde ese momento hasta mil novecientos once, múltiples patentes fueron concedidas en los USA relacionadas con el yoyo, si bien nada notable.

 

En mil novecientos dieciseis, la Scientific American Supplement publicó un articulo llamado “Filipino toys”. En el presente artículo enseñaba el juguete y lo llamaba yoyo, que venía de la palabra filipina que significaba regresar. Diferentes acontecimientos se fueron organizando por los EE.UU.

 

Mas debemos regresar a Filipinas, donde los nativos se transformaron en especialistas haciendo y utilizando el juguete. Se transformaron en geniales talladores de madera para hacerlos, empezando a una edad muy temprana a utilizarlas, transformándose en pasatiempo nacional. Fue de Filipinas de donde aparecieron los yoyos tal como los conocemos y lugar desde el que se introdujeron verdaderamente en Estado Unidos.

 

En la década de los veinte del pasado siglo un hombre llamado Pedro Flores llevó el primer yoyo filipino a los U.S.A., y en mil novecientos veintiocho creó la compañía “Yoyo Manufacturing Company” en Santa Barbase, California. Estos -yos eran tallados a mano en una sola pieza de madera. Este yoyo era único por que era el primero que no tenia la cuerda atada al -yo, sino tenia un nudo alrededor del axe o bien eje, dejando al yoyo hacer el “dormilón” al final de la cuerda, movimiento base al yoyear. De ser un juego de sube y baja, pasó a ser un juego con miles y miles de trucos.

 

En mil novecientos veintiocho o bien mil novecientos veintinueve, un hombre de negocios llamado Donald F. Duncan Sr. vio su primer yoyo Flores mientras que estaba en la ciudad de San Francisco. Vio el potencial y quedó impresionado por los trucos que lograba hacer Pedro. Apostó por la idea del yoyo comprando la compañía Pedro Flores. Donald Duncan fue un fabuloso empresario.

 

Empezó una campaña de publicidad y demostraciones por USA y Europa occidental. Los “Duncan Yo-Yos Professionals” viajaron haciendo demostraciones y efectuando torneos en un esmero para fomentar las ventas. Aparecieron otras compañías que observaron el potencial del yoyo.

 

En mil novecientos treinta y dos, en un esmero por resguardar sus intereses, Duncan denunció y solicitó la exclusividad del término -yo como marca registrada. Los contendientes se vieron forzados a utilizar términos como “come-back”, “return”, “returning top”, “whirl-a-gig” y “twiler” para sus versiones del juguete. En mil novecientos cuarenta y seis, la Duncan Company se trasladó a Luck en el estado de Wisconsin, que pronto se conocería como “la capital mundial del -yo”, donde se generaban tres mil seiscientos -yos a la hora y ocupaban el ochenta y cinco por ciento de mercado.

 

Generaban el original yoyo en madera, utilizando trescientos cuatro mil ochocientos metros de madera por año. En la década de los sesenta aparecieron los -yos de plástico que todavía el día de hoy se fabrican. En mil novecientos sesenta y dos la Duncan Company a solas vendió cuarenta y cinco millones de yo-yos en un país con cuarenta millones de pequeños y proseguían teniendo mucha demanda.

 

Anuncios en TV, gastos excesivos en materias para seguir la producción en unos instantes en los que bajaron las ventas y el progresivo esmero para sostener la marca registrada de yo-, desgastaron las arcas de la compañía. Los contendientes prosiguieron combatiendo para emplear el término en la descripción de sus productos. Por último, en mil novecientos sesenta y cinco, la Corte Federal de Apelación decretó que no se podía registrar la palabra “yo-yo”.

 

Dicho término se ha popularizado tanto que se ha transformado en una parte del lenguaje y se ha asimilado tanto el nombre con el juguete que en verdad -yo es el juguete. Ahora debemos reseñar el que en España, tenemos la duda entre los términos yoyó y yo-yo, las dos formas son adecuadas mas la primera aparece como marca registrada, por este motivo se ha empleado siempre y en toda circunstancia la denominación -yo.

 

Continuando con la compañía Duncan, en el mes de noviembre de mil novecientos sesenta y cinco, no pudo aguantar los pagos y cayó en ruina. Ciertas tramas se vendieron mas fue la Flambeau Plastics Company la que logró los derechos sobre el nombre y el privilegio que acarrea. En la actualidad prosigue creando y vendiendo los modelos Duncan de la actualidad. Se puede destacar que el día seis de Junio es el día nacional del yo-yo en E.U.,

 

en honor al aniversario de Donald Duncan y su engrandece repercusión sobre el planeta del YO. En años más recientes, los avances en tecnología han sido aplicados al -yo. En los setenta, los productores viendo las ventajas de la distribución de peso, comenzaron la producción de yo-yos con más peso para conseguir más tiempo de giro.

Hoy en día podemos ver como heroinas de dibujos animados como Ladybug portan su poderoso yoyo

 

 

En mil novecientos setenta y ocho Tom Kuhn patentó el “No Jive tres-in-1” yoyo, el primer yoyo desmontable y con axe sustituible. En mil novecientos ochenta, Michael Caffrey patentó “The -yo with a brain”, el conocido modelo Yomega Brain, resalta de este yoyo una buena capacidad de giro mas con un sistema que cara al -yo regresar de manera automática a la mano cuando el sistema de rotación se frenaba.

 

 

Ya en los noventa aparecen los yoyos de eje con rodamientos o bien cojinetes acrecentando el giro de nuevo. Si bien este sistema se extiende en los noventa la primera vez que aparece un rodamiento de bolas fue en mil novecientos ochenta y cuatro producido por la compañía Svenska Kullagerfabriken (SKF). Mas este no es el fin de la historia.

Cuidadores infantiles recuperando los juegos de antaño

 

El doce de Abril de mil novecientos ochenta y cinco el -yo (un Duncan Imperial de plástico amarillo) fue llevado al espacio por la NASA en la nave Discovery como una parte del proyecto “Juguetes en el espacio”. Este -yo básico fue usado para poder ver los efectos que la micro gravedad pudiese tener. Descubrieron que el -yo se puede lanzar a una velocidad lentísima, deslizándose poquito a poco por la cuerda mas sin posibilidad de hacer un dormilón.

 

Asimismo se sabe que el yoyo ha de ser lanzado, no soltado, dichosa gravedad. El treinta y uno de Julio de mil novecientos noventa y dos un -yo, en concreto el modelo SB-dos, volvió al espacio en la nave Atlantis, esta vez para hacer un vídeo educativo incluyendo imágenes a ralentí del movimiento del -yo.

 

 

El yoyo ha tenido periodos de hibernación con otros de popularidad, como el juguete que es, siempre y en todo momento vuelve (al no ser que te falle el bind). El palabra -yo o bien yoyó, puesto que de las 2 formas se puede redactar, procede del tagalo, la lengua nativa de Filipinas, y significa regresar. Hasta hace cuatrocientos años, los filipinos empleaban el yoyó como arma.

 

Sin embargo, el origen de este juguete semeja estar en China, si bien asimismo era conocido en Grecia cuando menos hace dos.500 años. Los artesanos griegos lo fabricaban con madera, metal o bien terracota, y decoraban cada pieza con dibujos de los dioses. Ciertos de estos primeros yoyós pueden contemplarse en el Metropolitan Museum of Art, en la ciudad de Nueva York.

 

 

El palabra yo-yo o bien yoyó, puesto que de las 2 formas se puede redactar, procede del tagalo, la lengua nativa de Filipinas, y significa regresar. Hasta hace cuatrocientos años, los filipinos utilizaban el yoyó como arma. Sin embargo, el origen de este juguete semeja estar en China, si bien asimismo era conocido en Grecia al menos hace dos.500 años.

 

 

El Yoyo en el pasado siglo, el juguete conoció instantes de gran furor popular, hasta el extremo de comercializarse yoyós chapados en oro, como los muy, muy caros Gold Fusión, de la de la firma Playmaxx.

 

Deja una Respuesta