Residencias para ancianos, la decisión de llevar a nuestros mayores a otro hogar. Durante nuestra vida nos hallamos de forma inopinada con situaciones o bien pequeños obstáculos a nivel familiar o bien laboral, que pueden producirnos preocupación y sofocación en el caso de no contar con las herramientas precisas para hacerles frente o bien sencillamente por no estar listos para aceptarlos. Tener apoyo o bien la información precisa para encararnos a estos cambios en nuestra vida hace que pasemos a vivir estas situaciones de forma más relajada y positiva.

 

Cuando se plantea la residencia para ancianos, los sentimientos de la familia frente al ingreso residencial suelen ser intensos. La resolución de ingresar a nuestro padre, madre o bien familiar próximo es una vivienda de tercera edad es un paso que bastantes personas lo viven con emociones y pensamientos negativos alimentados habitualmente por la sensación de culpabilidad y abandono, vergüenza ante comentarios de su ambiente. Debemos plantearnos que recurrir a las residencias para ancianos no está reñido con el amor por nuestros mayores.

residencias para ancianos

Son sentimientos completamente humanos y que a los trabajadores sociales les trasladan muchos familiares en el instante que se hallan en la situación de ingresar a la persona mayor en una vivienda. En la mayor parte de los casos, esta resolución se ha tomado cuando anteriormente la persona mayor ha estado atendida por otros servicios o bien recursos que le han tolerado continuar en su domicilio.

Residencias para ancianos, buscando un nuevo hogar

 

Generalmente, cuando pensamos en ingresar en residencias para ancianos a nuestros seres queridos, estamos pensando en su bienestar. Existen diferentes opciones de estos servicios para ancianos.

 

Es en esta situación, cuando debemos proponernos un recurso más integral y valorar un centro de día o bien una vivienda de tercera edad. Estos centros cuentan con profesionales del campo social y sanitario que dejan atender a la persona mayor en su dimensión bio-psico-social.

 

Centro de día: la mejor solución ya antes de ingresar en una residencia de jubilados, los centros de día son ideales para la transición entre continuar en su casa y tener que ingresar en una vivienda, en tanto que no se desliga de forma directa de su hogar.

 

Además de esto, esto le deja percibir los tratamientos y cuidados que precisan para tener una atención adaptada con la mayor calidad posible. Ingreso en una vivienda de tercera edad Si los cuidados que precisa son cada vez mayores y la persona mayor precisa estar atendido con supervisión sanitaria las veinticuatro horas del día, entonces debemos proponernos el ingreso en una vivienda.

¿Cuando tomar la decisión de recurrir a las residencias para ancianos?

 

Una vez la familia decide dar este paso, es esencial no tomar una resolución precipitada con lo que se aconseja visitar múltiples centros para poder seleccionar el que más se adapte a nuestro familiar. Para aprovechar esta visita al límite es recomendable concertar una cita con el directivo o bien trabajadora social de la vivienda de mayores a fin de que nos puedan instruir las instalaciones y nos notifiquen sobre qué servicios y programas realizan, qué actividades se efectúan o bien conocer si se trata de un centro privado para ancianos o bien no lucrativo.

 

En el caso de apreciar pedir un servicio residencial mediante la ley de dependencia, debemos informarnos sobre qué centros forman una parte de la red de Centros Públicos y Concertados en nuestra comunidad. Desde Kuidadores os invitamos a visitar los centros seleccionados, conocer de qué forma viven allá las personas mayores, de qué manera es el cada día.

 

El profesional que os atienda os va a ofrecer el apoyo y asesoramiento que preciséis. Probablemente nos llevemos una visión muy, muy diferente a la que en un comienzo teníamos y el camino va a ser poco a poco más simple. En el artículo de el día de hoy nos agradaría tratar un tema que nos concierne a todos y es cuando debemos tener en consideración las residencias de jubilados para nuestros familiares o bien amigos que lo precisan.

¿Residencias para ancianos o centros de día?

 

El instante en el que deberíamos tomar la resolución es aquel en que las necesidades de atención de nuestros mayores superan las que podemos aguantar. Llegados aquí es buena proponerse asistir a un centro especializado. Lo más esencial si bien no determinante es la buena predisposición de la persona mayor puesto que es un cambio brusco en su vida y es esencial que comprenda el motivo y las razones que llevan a tomar esta resolución.

 

A fin de que el cambio no sea tan brusco se pueden probar las estancias temporales anteriores a fin de que todos y cada uno de los implicados (residente y familia) estén completamente persuadidos de la resolución a tomar. Ciertas recomendaciones que nos da el Imserso en el momento de escoger residencia: Es fundamental visitar la vivienda ya antes de tomar la resolución de ingresar.

 

Es recomendable para cualquier anciano que desee ingresar y para sus familiares tener un tiempo para meditar esta resolución. Existen opciones alternativas para sostenerse en el domicilio, si bien la opción alternativa no acostumbra a ser una solución simple, debiéndose conjuntar todas y cada una de las ayudas libres, públicas y privadas.

 

Hacer todas y cada una de las preguntas o bien indagaciones que precises hacer, tanto a los responsables de la vivienda como a cualquiera que pueda tener información sobre exactamente la misma. Pide información sobre las inspecciones efectuadas a las viviendas en las que estás interesado. Solicita el contrato que debes firmar: ya antes de formalizar el ingreso debe tener tiempo para leerlo pausadamente y también informarse sobre los términos que contiene.

¿Como saber si son necesarias las residencias de ancianos para nuestros seres queridos?

 

Deben satisfacer todas y cada una de las condiciones y dar las garantías a lo largo de un tiempo prudencial. La tarifa de costes ha de estar expuesta en público. En el contrato se debe precisar el costo de la plaza por todos y cada uno de los servicios que va a usar. Asimismo debe concretarse el costo a inferir en término de nutrición, cuando el anciano se debe ausentar por hospitalización o bien vacaciones.

 

Debes informarte si el centro atiende a personas asistidas o bien muy dependientes. Solo en un caso así el residente va a poder continuar hasta su fallecimiento en exactamente el mismo centro. Si la vivienda atiende asistidos ha de estar autorizada para este fin.

 

En un caso así, infórmate si está lista para atender a persona con demencia, y caso de que lo esté, solicita información sobre de qué manera actúan en los casos de, incontinentes, ancianos con agitación, deambulación, etcétera Una vivienda con plazas para asistidos debe tener enfermería y sala de rehabilitación. Infórmate si el personal está especializado, si tiene capacitación en enfermería geriátrica. La atención sanitaria ha de estar garantizada y debe darte seguridad.

 

El control y administración de medicamentos debe ofrecerte seguridad. Pide una copia del reglamento de régimen interno. Es obligatorio que todas y cada una de las viviendas tengan por escrito las reglas.

 

Tipos de residencias para ancianos

 

Dependiendo del grado de dependencia tenemos: La vivienda para los usuarios que se valen por sí solos para las actividades de la vida diaria pese a no poder continuar en su domicilio. La vivienda mixta.

 

Los usuarios van a ser personas que mayoritariamente se valen por sí solas, mas el centro acoge asimismo a personas perjudicadas de algún género de discapacidad. La vivienda asistida. Viviendas destinadas a la atención social de personas con discapacidades físicas o bien psíquicas, que requieren, aparte de los cuidados ordinarios, singulares cuidados médicos y sanitarios.

 

Ingresar a un padre o bien familiar próximo en una vivienda es una resolución dolorosa que puede producir un fuerte sentimiento de culpa y tensiones en el núcleo familiar. Puede haber creencias diferentes entre los familiares e inclusive sentimientos contrarios en una misma persona y, si por último se toma la resolución de trasladar al mayor a una vivienda, es usual meditar que uno no ha hecho todo cuanto estaba en su mano o bien que no ha actuado como debiese.

 

No hay que negar las emociones que se sienten en esta situación. Estas emociones son parte de nosotros y pueden asistirnos en la adaptación al cambio. Lo esencial es identificarlas y intentar manejarlas para eludir que nos controlen. En general, el cuidador primordial se siente en la obligación ética de llegar a las condiciones más extremas de cansancio y agobio o bien aun llega a enfermar, ya antes de atreverse a proponer el tema frente a la familia.

 

En estos casos, a la culpa y la tristeza se aúna la extenuación, que complica el proceso y amplifica las emociones. De ahí que es esencial cuidar a los cuidadores y no dejar que lleguen a situaciones de desbordamiento que van a ser considerablemente más bastante difíciles de administrar. Prevenir es mejor que dejarse arrastrar por los sucesos.

 

En otras ocasiones, el ingreso se genera pues la persona a la que se atiende ha llegado a una situación que el cuidador no puede manejar, bien sea por la complejidad de los cuidados físicos o bien por la situación mental. Cuando se llega a este punto, brota la duda de si el familiar disfrutará de mejores atenciones en un centro especializado o bien si el cariño que recibe en casa reemplaza las deficiencias en el cuidado.

Escoger la mejor de las residencias para ancianos

 

Lo idóneo es que la sociedad disponga de un extenso grado de opciones para poder aplicar las que mejor convenga en todos y cada caso. Y de este modo, en los últimos tiempos, se han ido imponiendo nuevas fórmulas: centros de día, estancias temporales residencias para ancianos…, cuyo objetivo es contestar a unas necesidades poco a poco más variadas.

 

En suma, la resolución de ingresar a una persona en residencias para ancianos, es prácticamente siempre y en todo momento una de las más bastante difíciles de tomar, debido a las implicaciones sensibles que supone. De ahí que es esencial que nos notifiquemos bien de todas y cada una de las opciones, que conozcamos las peculiaridades y servicios que ofrecen los diferentes centros y que planeemos el proceso de adaptación.

 

Mas asimismo es esencial que seamos capaces de comprender los sentimientos de todos y cada uno de los familiares que forman una parte de la toma de resolución y que mostremos sensibilidad y empatía hacia ellos, como que seamos capaces de expresar nuestros miedos y dudas con total sinceridad. Hay que rememorar que no vamos a estar solos en el proceso: los centros residenciales para ancianos cuentan con profesionales especializados que entienden la situación de la familia y del mayor y van a hacer todo lo que es posible por facilitar el proceso.

 

Tomar la decisión de contratar residencias para ancianos, debe ser una opción muy estudiada. Y asimismo hay que ser siendo consciente de que no se trata de una resolución irreversible: si el resultado no es satisfactorio, si el familiar no se amolda o bien el centro residencial no responde a las esperanzas, se va a poder mudar de centro o bien valorar otras opciones alternativas

 

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