Las niñeras y canguro en casa, deben conocer las etapas de crecimiento y desarrollo de los pequeños.  A los dieciocho meses, los niños  van a ser capaces de correr, subir escaleras e inclusive pasear de espaldas. Por si fuera poco, va a pasar de decir unas pocas palabras a expresarse con más de cincuenta, va a llegar la etapa del “no”, sus primeras rabietas… ¡Tienes en casa a un explorador presto a comerse el planeta!

las niñeras

 

Tras cumplir el año, la mayor parte de pequeños son muy activos. Cada vez tienen más control sobre su cuerpo. Este semestre es clave en el desarrollo de la motricidad gruesa y el lenguaje: estimúlale a fin de que se lance a pasear y habla por los codos con los pequeños, sin emplear “lenguaje de bebés”. Las niñeras pueden aportar un vocabulario fluido a los niños.

 

El bebé de doce meses. Primeros pasos

Alrededor del año, muchos bebés comienzan a entregar sus primeros pasos solitos. Otros van a tardar todavía semanas o bien meses en iniciar a caminar. Si los niños son  de los apacibles, deja de preocuparte, es de forma perfecta normal.

 

Imita lo que hacen otros  y empieza la etapa en la que el bebé se divierte empujando objetos grandes y tirando y lanzando las cosas al suelo. Ármate de paciencia, pues precisa probar la relación causa-efecto y vas a pasar una temporada recogiendo cuchases y juguetes del suelo.

 

 

 

El pequeño de trece meses. Se desplaza con apoyo

Prosigue la educación para soltarse a pasear. Muchos pequeños son capaces de desplazarse de un sitio a otro a pasitos, buscando apoyo en los muebles. Pueden inclinarse y recoger un objeto del suelo y le agradará acercarse a lo que lúcida su curiosidad: está descubriendo su independencia. Cada vez domina mejor sus manos. Afirma ciertas palabras sueltas, y comprende mucho de lo que le afirmas. Cada vez se comunica mejor y eso es un paso importante para las niñeras.

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Las niñeras y el pequeño de catorce meses

A los catorce meses, muchos pequeños pueden levantarse y inclinarse solos. Les chifla perseguirte  a todas y cada una partes para poder ver qué haces. A esta edad ya han mejorado mucho la coordinación: saben vaciar un cubito lleno de arena o bien de agua, pueden tomar de un vaso sin tirar su contenido… Le chifla probar con texturas y objetos de diferentes tamaños, y se siente más seguro con su osezno de peluche o bien su manta, que se transforman en su objeto de consuelo. Esta es una etapa de gran actividad y las niñeras deben estar muy pendientes de la seguridad del pequeño.

 

Recuerda: ha llegado el momento de cuidar la seguridad de tu casa a ras de suelo. Resguarda bien los enchufes, retira los objetos débiles o bien peligrosos e  intenta dejarle el máximo espacio posible para moverse y fisgar.

 

 

 

El pequeño de quince meses. Bienvenido, señor “no”

De súbito, “No” se transforma en su palabra preferida. Es una forma de aseverar su identidad, ahora que cada vez es más autónomo. Sabe decir unas 6 palabras, si bien comprende considerablemente más. La mayor parte de los pequeños ya pasean a esta edad. Comienzan a subir peldaños, apoyando los 2 pies en cada uno de ellos, mas van a tardar más en poder subir y bajar escaleras. En lo que se refiere a sus habilidades manuales, ya pueden entregar palmas, amontonar bloques de construcción básicos, comienzan a abrir y cerrar cajas, manejan sus cubiertos mucho mejor… Se lo pasan a lo grande jugando con mamá y papá. Les chiflan todos y cada uno de los juguetes que puedan empujar y arrastrar, como los carros de muñecas, los arrastres y los andadores.

 

Ya obedecen instrucciones fáciles como “dame la muñeca”, y comprenden oraciones simples del tipo “¿Dónde se encuentra el osezno?”. Les pueden llamar la atención los otros pequeños, mas aun no acostumbran a jugar con ellos. Las niñeras deben contemplar la fase del “no” como un aprendizaje de la negociación.

 

 

 

El pequeño de dieciseis meses: Primeras pataletas

A los dieciseis meses posiblemente al niño  le guste jugar a ocultar la faz entre sus manos, amontonar bloques (y tirarlos) y los juegos con unas partes del cuerpo como ‘¿Dónde se encuentran tus orejas?’. Comienzan las primeras rabietas: todavía no controla sus conmuevas y existen muchas acciones cotidianas que no domina y le resultan frustrantes. Prosigue desarrollando su motricidad gruesa y explorando la relación causa-efecto. Los juguetes que hacen estruendos o bien música o bien que se mueven cuando los manipula, poco a poco con mayor habilidad, le llaman mucho la atención.

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El pequeño de diecisiete meses. Le agrada imitarte

A los diecisiete meses, los pequeños ya dominan más palabras, ciertos aun pueden comenzar a edificar oraciones simples. Gozan con juegos que requieren imaginación, como entregar de comer a su muñeca o bien hacer comidas. Prosigue aferrado al “no”, aun con más fuerza que en meses precedentes. Contrarresta su impulsividad hablándole en un tono suave, pidiéndole las cosas “por favor” y dándole las gracias. Recuerda que aprenden imitándonos. Las canguro en casa y niñeras pasarán momentos divertidos con ellos.

 

 

 

El pequeño de dieciocho meses. Poco a poco más atento

Pueden saltar, correr, subir una escalera solos cogiéndose a la barandilla y sentarse sin ayuda en una silla baja. Tocan todos y cada uno de los botones y también interruptores que estén a su alcance. Son capaces de lanzar objetos grandes sin desplomarse, como una pelota. Ya saben pintar garabatos, hacer torres de 3 o bien 4 cubos y quitarse alguna prenda de vestir, como los calcetines.

 

Entienden 2 órdenes en una misma oración, como “abre la caja y saca un juguete”, y pueden decir unas cincuenta palabras. Les chifla la música: pueden continuar una armonía que les agrada y gozan bailando. Cada vez sostienen la atención más tiempo en exactamente la misma actividad.

 

Muestran poco a poco más interés por otros pequeños, si bien les prosigue costando interaccionar con ellos.

 

 

 

Los juguetes más convenientes para pequeños y pequeñas de doce a dieciocho meses

Los juguetes que se mueven si el pequeño los manipula (con botones que hacen que se enciendan luces o bien sonidos, con piezas que suben y bajan, con música… acostumbran a ser sus preferidos en esta etapa.

 

Y, naturalmente, gozará en especial con juguetes de arrastre y juguetes pesados para empujar, que le dan algo en lo que mantenerse para moverse por la casa. Con los andadores podéis jugar al “pilla-pilla”; al escondite por la casa ( te “escondes”, te busca, y en el momento en que te halla exageras la sorpresa y te ríes)…

Las niñeras pueden disfrutar de todas las etapas de evolución de los pequeños, mucho más si conocen estas a fondo.

  1. Muy buenos consejos, en el mundo de los niños toda información es poca. Soy padre primerizo y he empezado a leeros ahora. Un saludo

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