Cepillos de dientes eléctricos para niños, la higiene bucal más completa. Desde la antigüedad se empleaban dispositivos para la supresión de la placa bucal. Las referencias más viejas sobre los cepillos bucales, afines a los que se emplean actualmente, se remontan cara el año mil seiscientos a C en China. Los cepillos de dientes aparecen de modo masivo en el planeta occidental en la primera década del siglo veinte. Hoy en día los profesionales recomiendan el uso de los cepillos de dientes eléctricos para niños

 

Los cepillos bucales deben amoldarse a las demandas individuales de tamaño, forma y aspecto, y han de ser manejados con soltura y eficiencia. Como las primordiales áreas que alojan la placa son la lengua, el tercio cervical del diente y el atravieso gingival, lo mejor es un cepillo muy acomodable y que no lesione los tejidos blandos. Cuando enseñamos a los niños su higiene bucal es más sencillo hacerlo con un cepillo manual, para poder explicar bien los movimientos. La rotación rápida de los cepillos de dientes eléctricos para niños, hace que la limpieza sea más eficaz y en menos tiempo

.Cepillos de dientes eléctricos para niños

Los cepillos no deben absorber humedad, se deben poder adecentar y preservar con sencillez y han de ser económicos en tanto que deben ser renovados cada dos-tres meses debido a la colonización bacteriana y al desgaste que padecen. Asimismo sería recomendable sustituirlos tras una enfermedad oral o bien general del usuario(siete). La fabricación de los cepillos se debe ajustar a los términos, medidas y requisitos de las reglas En el Taller Europeo sobre control mecánico de la placa de mil novecientos noventa y ocho, se consensuaron las próximas peculiaridades del cepillo dental: • Mango apropiado a la edad y habilidad motora.

 

  • Tamaño de la cabeza del cepillo apropiado al tamaño de la boca del niño • Filamentos redondeados de nailon o bien poliéster de un tamaño inferior a 0,009 pulgadas (0,23 mm) de diámetro. • Filamentos suaves configurados conforme los estándares de la industria internacional (ISO).

 

  • Filamentos diseñados para prosperar la supresión de placa en los espacios y por la línea de la encía. En un cepillo bucal usual distinguimos las siguientes partes: cabeza, mango y tallo (Fig. cuatro): En la cabeza del cepillo se introducen las cerdas (cuando charlamos de pelo natural de animal) o bien filamentos (cuando charlamos de estructura sintética), agrupados en penachos. En un comienzo, los cepillos eran de cerdas naturales (pelo de animal).

La higiene correcta con los cepillos de dientes eléctricos para niños

Dada la superficie rugosa del tallo y la presencia del canal medular, generaban rebosantes lugares de retención para restos y depósitos extraños. Por otro lado, las propiedades higroscópicas condicionan su hinchado y asimismo la perdida de elasticidad y de consistencia, lo que hace que el día de hoy estén en desuso.

 

Más tarde, los cepillos eran de filamentos sintéticos a base de Nylonque es un copolímero estirado que cambia conforme con las peculiaridades frente a la abrasión y la restauración de la flexibilidad al secarse. Las puntas de los filamentos han de estar redondeadas para eludir lesionar los tejidos gingivales. Los filamentos de puntas no redondeadas pueden ser el doble de abrasivos y pueden generar un treinta por ciento más de abrasión gingival tras periodos de cepillado de treinta segundos.

 

Se entiende como cepillado dental eficiente la eliminación mecánica de la placa bucal supra gingival y su gingival (sulcular o crevicular), llevada a cabo en el campo familiar por el propio individuo o bien, si sus capacidades psicomotrices están limitadas, por los cuidadores del mismo.

Enseñando a usar los cepillos de dientes eléctricos para niños

 

Área actitudinal: por el hecho de que implica lograr o poseer adecuada motivación y cambios de conducta durables. En la enseñanza-aprendizaje del control de placa deben organizarse las experiencias de forma continua, dando al paciente información y obligándole a adquirir habilidad para poder enseñarle técnicas de dificultad creciente y siempre y en todo momento integradas en el plan de atención clínica, de manera que la técnica aprendida sea conveniente para suprimir la placa de dicho paciente en su situación clínica personal.

 

Objetivos del cepillado • Quitar los restos de comestibles y las tinciones de los dientes, como interferir en la formación de la placa bacteriana dentogingival para eludir que resulte patógena para las encías y los dientes(dos). • Alentar y queratinizar la mucosa de la encía eludiendo de esta manera el paso de bacterias al interior del sulcus.

Los reveladores de placa y los cepillos de dientes eléctricos para niños

 

 

REVELADORES DE PLACA Dado que la placa bucal no se identifica de forma fácil a simple vista, se aconseja la utilización de agentes reveladores que evidencien dicha placa al paciente y de esta forma le motive para su adecuado cepillado.

 

Esto deja advertir y evaluar las áreas de retención de la placa, tanto por el paciente como por los profesionales de la higiene bucodental y facilitar la completa supresión de dicha placa. Hay distintos tipos de reveladores comercializados tanto para uso familiar como en las consultas bucales y programas de salud bucodental. Indicadores monocromáticos.

 

Tiñen la placa de un solo color y conforme el colorante usado existen El control de la placa bacteria es esencial en el tratamiento periodontal. La manera de conseguir este control más difundida hoy en día es el cepillado bucal manual. Si un paciente periodontal consigue un buen control de placa con su cepillado, su técnica no ha de ser cambiada, salvo caso de que sea lesiva para los tejidos orales.

 

Mas si su técnica es imperfecta, el higienista bucal debe educar una forma nueva de cepillado que suprima la mayor cantidad de placa posible. La meta de este trabajo es presentar las distintas técnicas de cepillado propuestas para el control de placa más admitidas hoy día y describirlas de una forma detallada en lo que se refiere a su forma de aplicación, a fin de que el higienista pueda valorar, conforme el caso, como sería la técnica o bien combinación de técnicas más conveniente para aconsejarla y enseñarla a su paciente.

 

 

Si el niño tiene una buena técnica de cepillado, o sea, controla bien su placa y no lesiona las estructuras bucales, diente y encía, esta técnica no ha de ser cambiada por el higienista sino más bien reforzada. No obstante, si la técnica es deficiente o bien inexistente, el paciente ha de ser instruido en las técnicas de cepillado de nuevo.

 

El higienista debe conocer las diferentes técnicas de cepillado admitidas en nuestros días para el control de placa correctamente, y decidir cómo es la más conveniente para el nivel intelectual y de edad del paciente. Los cuidadores infantiles deben colaborar en la higiene bucal de los mas pequeños.

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