Abrazos,  aquel aforismo heleno de «conócete a ti mismo» ha sido en tantas ocasiones convocado como pocas aplicado. Alegría, tristeza, odio, amor, envidia, ansía, esplendidez… Muchos son los sentimientos que se apoderan de nosotros sin que sepamos con certidumbre la razón. Para guiarnos un tanto en la administración de nuestras conmuevas y en la entendimiento de las del resto e inclusive para convertirlas, debemos saber que los primeros abrazos tenemos que dárnoslos a nosotros mismos. Solo cuando uno está pleno puede dar a los demás sin vaciarse rápidamente.

abrazos

 

Tenemos que saber nutrir nuestra alma para entregar a los demás algo lleno. Todos sabemos qué son los abrazos y qué representan. Símbolos de cariño, amor, empatía, complicidad…

 

Los abrazos asisten a sentirnos bien y además de esto, favorecen el desarrollo perfecto de la inteligencia de los pequeños. El contacto físico de los abrazos llena de energía a las dos personas, tanto para quien da el abrazo como el que lo recibe. Por servirnos de un ejemplo, en el momento en que un pequeño tiene una pataleta, un abrazo le ayuda a contener su agresividad y tensión experimentada.

 

El abrazo le prueba que no está solo, que puede contar con nosotros, y le anima a abrirse a fin de que pueda expresar sus sentimientos. Así, le deja recobrar ese equilibrio interno, que a veces los pequeños no se ven capaces de administrar. La seguridad y protección que le aportan sus progenitores con un abrazo puede parar conductas disruptivas inminentes de un instante dado.

 

Aunque es cierto, la relación que el pequeño tenga con sus progenitores va a ser un factor determinante para la eficiencia de los abrazos, mas si entre el núcleo familiar se respira un entorno de confianza y entendimiento por las dos partes, el abrazo es sin duda, una técnica fantástica y puramente sensible, para aliviar a los pequeños que están tristes, confusos, airados, etcétera

 

Estilos parentales: ¿De qué manera formamos a nuestros hijos? Es esencial abrazar al pequeño cuando menos una vez a lo largo del día. La perseverancia prueba el cariño que sentimos por nuestro hijo.

¿Cuáles son las ventajas de los abrazos para los pequeños?

 

Seguridad El pequeño se va a sentir más seguro al verse rodeado de los brazos de su padre o bien de su madre, y va a sentir el amor y cariño que desprenden hacia él, impregnándose de este modo, de un sentimiento de protección y calidez. dos. Salud sensible Con los abrazos se prueba un sentimiento de confianza, de proximidad, robusteciendo el apego y vínculo sensible entre los progenitores y el pequeño.

 

Esto favorece la autoestima del hijo y la percepción que tiene de sí y de qué forma lo ven el resto creando un auto concepto de sí positivo. tres. Unión familiar Los abrazos diarios y incesantes, y lo más esencial, próximos y francos, unen a la familia, forjando un sentimiento de conjunto, de comunidad y de dicha por ser parte y pertenecer, de forma positiva y correspondida, al núcleo familiar.

Abrazos, regalos de amor para todos

 

Hay que tener en consideración que muchos pequeños procuran la aceptación en la familia y que se cuente con ellos. cuatro. Fuente de energía Los abrazos están repletos de conmuevas y de amor, con lo que la energía positiva que desprenden son incuestionables. Dan fuerza, ánimos y equilibra el estado sensible de los pequeños.

 

No demanda un entorno particularmente, puesto que en todos sitios uno le puede conceder un abrazo a una persona. esto crea la sensación de que todos somos una parte de algo y favorece, de forma general, el ánimo de la sociedad.

 

Es una medicina que calma inconvenientes físicos y sensibles.

 

Un abrazo puede quitarle una depresión a una persona y hacer que el sistema de inmunidad de exactamente la misma se robustezca, haciéndola sentir más vibrante y quitándole la tendencia a enfermarse.

 

No tenga temor a abrazar ni a encontrarse intimidado por esta razón. Cuando lo tenga, pregúntese si existen personas en el planeta que no precisan probar el contacto físico de sus seres queridos y, por sobre el resto cosas, que no desean enseñar ese cariño ante el resto. *Recuerde que, con frecuencia, es más bien difícil saber percibir un abrazo que entregarlo.

 

No obstante, entregar un abrazo es una forma veloz y simple de expresarlos y prosperar los inconvenientes que se producen en las relaciones. Aparte de probar más aprecio que una mirada, los abrazos pueden traer ciertos beneficios para la salud:

 

Ayuda a sentirse bien: Al abrazar, el cuerpo libera una substancia llamada oxitocina, famosa como la hormona del bienestar, que produce una sensación de dicha en la persona.

 

El abrazo asimismo facilita la liberación de endorfinas, exactamente la misma substancia química liberada tras una actividad física intensa o bien cuando se come un chocolate.

 

 

Abrazar y besar aumentan los niveles de oxitocina que puede asistir a reducir la presión arterial, reduciendo el peligro de enfermedades cardiacas, agobio y ansiedad. cuatro.

 

 

La comunicación no verbal puede ser una forma bastante poderosa para expresar sus sentimientos. Tocarnos de esta manera trasfiere energía y el humano es una batería de ella. Al estrechar a otro o bien a la inversa, esa fuerza se trasfiere y brotan sentimientos de cura.

 

En muchos centros de salud y clínicas, médicos y enfermeras han alterado sus políticas un tanto frías en torno a los pacientes. El poder de sanación de los abrazos y el contacto con la piel, no sustituye a los fármacos necesarios, pero acelera visiblemente la recuperación de los pacientes y conforta en su dolor y malestar a los crónicos y terminales.

¿Que beneficios nos otorgan los abrazos?

 

Al abrazar se consiguen muchas cosas que quizás jamás nos imaginamos como desvanecer la soledad. Cuando nos tocan o bien nos sentimos tocados elevamos nuestra autoestima, puesto que sentimos cariño y amor.

 

Mas asimismo ayuda a reducir el hambre pues nos sentimos nutridos… Y en los pequeños es muy importante por el hecho de que están más receptivos. Les mejora el desarrollo y sus habilidades sociales.

 

Múltiples especialistas coinciden en las bondades anímicas y físicas que un franco abrazo te ofrece:

 

Te hace sentir querido, estimado, amado.

 

Te salva de la soledad y el aislamiento.

 

Derrota al temor, puesto que este se nutre de la debilidad sensible. Un abrazo fortalece los sentimientos. cuatro.

 

Suaviza las tensiones que en la actualidad vivimos. Tras un duro día, el que alguien reciba un abrazo, es cera y pabilo para el agobio. Todos funcionaríamos mejor a lo largo del día si empezamos y acabamos con un afable abrazo.

 

Conforme sicólogos y psicoanalistas, precisamos 4 abrazos al día para sobrevivir; 8 para sostenernos y doce para medrar.

 

Los cuidadores tienen que tener muy presente el poder de los abrazos y utilizarlo para ser los superhéroes cotidianos, que salven a las personas de su soledad. Regala un abrazo y regala sanación, autoestima y bienestar.

Deja una Respuesta